jueves, abril 23

Marramiau




Reconozco a mis gatos en cada esquina.

Se esconden,

me miran desde su negrura
-tan gatos-
a veces me lamen
y yo no reniego,
me gusta (Y tanto…)

saben que a veces soy pez fuera del agua,
presa fácil,
y otras un tigre blanco
de esos de los sueños.

Ahora tengo uno posado sobre la nariz,
hipnotizándome,
otro me recorre la columna
ya desnuda,

y me deja maullando
sobre mi lengua,
donde el universo
es vello que
–lentamente- se eriza.

sábado, abril 11

Cirque

El circo
es el arte
de los amantes:

Funambulistas
caminando en un hilo
que intenta sostenerse,

la pasión de los leones
intentando domar

la racionalidad
a golpe de látigo,

la graciosa rebeldía
de los saltimbanquis,

la ingravidez de los cuerpos
sobre el trapecio del destino,

contorsionismo
de cuerpos
e ideas.

La magia de una ninfa
y la fantasía en su circuncentro,
encontrada, desmontada
y vuelta a perder,

el dominio del fuego inquieto
que habita en nuestro interior;

luego la pesadez de los cuerpos,
no tan hábiles
ni tan intrépidos,

quizás la ironía
de un payaso en su agonía,

al fin y al cabo
almas con maquillaje
que se desnudan en el escenario.


Un elefante
en el árido y largo camino,

que va detrás del
show,
el último,
agitando la cola.

domingo, octubre 5

Noche


Cada noche

hay un pequeño orgasmo
de eclipses,

una herejía
en contra del tiempo,

un concierto de estrellas,

que en la oscuridad
reflejan tus grandes ojos.


/espacio/

miércoles, julio 9

Time after time



Tiempo en el tiempo,


dentro de la piel
y en el centro de tu espalda.

Si vas a hacerme el amor,
hagámoslo lento,

que los segundos ya se encargaran
de llegar antes
al fin.

Tiempo tras tiempo

volvemos a lo que fuimos,

y a mi me gustaría poder asegurarte
que siempre voy a estar ahí

pero tengo la certeza
de que nada es cierto,

más aún
cuando te sueño.

Sólo hay cicatrices
en el centro de mi espalda.


Tiempo,
más
tiempo,

ceniza,

después nada.

Eso es lo que hizo el tiempo con nosotros.


Pero nosotros somos dos...
y él está solo.

martes, junio 24

Cierto pesimismo optimista



No tenemos nada dentro.

Pero yo aquí dentro
sigo cultivando un huerto
de naranjas

para exprimirlas en días de frío
y cosechar para los días tristes,

mientras Julio diluvia afuera
y Junio gana partidas al póquer,
sin apostar,

sin importarle los días perdidos.

Sino los que faltan por llegar.


viernes, junio 20

Pequeño Dani

Guardo un inmenso cariño a esta canción tradicional irlandesa, por eso decidí hacer mi sencilla y propia versión sobre esta belleza para recitar sobre una cuna... dedicada a todos los niños.





Despachemos
juntos
las tristezas

que no quede ninguna en el cesto de mariposas
ni en la hucha de sueños por cumplir,

durmamos en este instante
todo lo que de día no pudimos ver

y estirados sobre un lecho de hierba
contemos las nubes

y mezámonos, contentos y libres,

tal como el viento mece las cañas
al pie de la montaña.

El verano se ha ido
y las flores han muerto

y tengo que decirte algo, cariño…
tengo que irme.

Pero puedes volver.
Vuelve,

sí, vuelve

cuando el valle este callado
y blanco por la nieve,
que seguiré aquí estirada en la penumbra

o cuando brille el Sol,

aquí seguiré.

Y si vuelves, y las flores están muertas
y yo lo estoy,
pues quizás ya no siga aquí,

arrodíllate en mi cuerpo
y reza
rézame al oído,
Dani,
porque sabes que nunca creímos
eso de que cualquier tiempo pasado
fuera mejor,

y verás como te oigo, en mis mullidos huesos
hombros
y caderas,
te sentiré como si estuvieras aún dentro mío
y todos mis sueños
serán tan dulces y cálidos
tan “nuestros”


que dormiré en paz
hasta que te reúnas conmigo.


sábado, junio 14

Aventurero




Llevamos el espíritu aventurero en las venas.

El espíritu de

poder saltar al vacío,
descorrer las cortinas y
navegar hacia el Sol
escalar el Everest
y peregrinar hasta Tokio a pie
de hacer claqué con los pies descalzos
en una tierra que no es de nadie
de mirar sin ser vistos
de despertarnos abrazados
de morir de placer
de pellizcarle las mejillas al viento
echando a correr
de recorrer el ombligo del mundo
de no desesperar
porque podemos ir más allá
de los límites del mundo
y escapar de la muerte
por la vereda de la puerta de atrás
de llorar de alegría
de desvestirnos con prisa
de viajar con los pies en el suelo
y de mirarnos sin hablar
de morder el suelo
proclamando que esta tierra es nuestra
de arder con la palabra
como una dulce herida en nuestros labios
de despegar con el corazón
y la veleta en la mano
de ver oscurecer sentados
y despertar de pie amaneciendo
de encontrar el amor con los ojos cerrados
de desvestir la desnudez
de caminar por el Más Allá
como perfectos desconocidos
de morir muriendo de frío y calor
de reseguirse el cuerpo
dando la vuelta a la manzana
de perderse completamente y para siempre
de hacerle el amor al viento
hasta dejarle sin respiración
de perder el sentido de estar vivos
de masturbar ese sueño fugaz
como si fuéramos niños pequeños



y,

tenemos ese espíritu

porque tenemos el poder

de cambiarlo todo.

miércoles, junio 11

Miércoles sin mucho que decir




Te he rescatado de las cenizas

para hoy
volver a escribir.

Y los acordes tocan

como si no hubiese nada más en el mundo

y esto
fuera el fin.

Todo lo demás…

lo envío a hacer sueños.


domingo, mayo 25

Sostenidos por fragilidad



Pesados,
son tan pesados
los puntos que en tu mano
se reúnen,
cuando medito el horizonte,

que todo se limita
a nacer

para volver a morir,

todo,

excepto lo que
ya es infinito.


eres

ese paraje desbocado,


decrépito,

que sobre la palma de mi mano
desemboca

como un alud de caricias


sábado, mayo 24

Altruísta





Hay días que

la lluvia es derrotada



por ese

llamativo
deseo
de las personas



de siempre
entrever el Sol.



Foto: Touch by Imawarhol en deviantart



viernes, mayo 23

Burbujas utópicas



Está chafando burbujas.
el niño chafa burbujas
(de las de plástico de envolver)
mientras corretea la tarde,
divertida entre sus piernas.

El viejo del parque
hace burbujas
pompas de jabón,
mientras la noche sueña con él
y él tiene las manos
en los bolsillos.

No sabe ninguno de los dos
donde está.

El de la ONCE ve de color lila
y tiene las manos naranjas
de jugar a pintar cuadros
con solo un color,
escupiendo burbujas transparentes
que parecen fuegos artificiales.

Ninguno de los tres sabe
qué edad tiene.

Es tarde y es temprano.

Y, -siempre-

un subconsciente tira del mundo
mientras hay algo que lo devuelve
de golpe
a donde estuvo siempre.

De repente se dan las manos,
y juegan al corro de la patata.